Una vez conseguido el carné de conducir, saltamos libres hacia la carretera con nuestro vehículo, sin estar ya acompañados de nuestro instructor. Son momentos complicados para todo conductor principiante, que debe lidiar con la carretera y el tráfico por él mismo. Desde Montepío ofrecemos una serie de consejos para superar esta fase.
El primer paso importante es familiarizarnos con nuestro vehículo. Hay que acostumbrarse al embrague, a comprender la disposición de marchas del mismo. Hemos de ser paciente con el coche y saber con qué marchas y velocidades tomar las curvas o a qué distancia frenar. En segundo lugar, debemos colocarnos correctamente. Nuestra postura en el coche debe ser recta, con espalda y trasero bien apoyados en el asiento. Hemos de elegir la altura correcta del asiento para la mejor visibilidad, así como la distancia al volante, no pegándonos a este haciéndonos llevar los brazos pegados, ni tampoco alejándonos demasiado, lo que nos obliga a estirar demasiado las piernas para alcanzar los pedales. No hay forma correcta de sujetar el volante, pero la posición de las 10” y las 2” suele ser la más adecuada para principiantes. No obstante, utiliza aquella que te permita mantener el máximo control sobre el vehículo.
El tercer consejo es imperativo no solo para novatos, sino para cualquier conductor. No podemos distraernos. Nuestra vista debe estar centrada en la carretera en todo momento. Antes de nuestra primera clase de conducir debemos dar por sabido que no se utiliza el teléfono ni se bebe ni come conduciendo. También favorecen distracciones la música muy alta y mantener conversaciones acaloradas y detalladas. Por supuesto debemos respetar siempre la distancia lateral, no desviándonos nunca de nuestro carril, pues es una de las principales causas de accidentes, y la distancia de seguridad, pues ir demasiado pegado al coche de delante nos dejaría a un simple despiste de embestirlo.
Otros consejos imperativos para principiantes y no principiantes son utilizar los intermitentes y no exceder la velocidad. Cada vez que vayamos a girar, aparcar o detenernos es vital indicar hacia donde lo haremos con suficiente antelación para que los demás conductores se percaten de nuestra acción. Abusar de la velocidad como novato es tentador, pero recordemos la peligrosidad de un accidente a grandes velocidades, o las infracciones económicas y de puntos que podemos encajar como nóveles. Para concluir, nuestro último consejo es mantener la calma. No debemos tener miedo a equivocarnos ni perturbarnos ante el abuso del claxon de conductores estresados hacia nosotros por el mero hecho de ser novatos. Debemos recordar todos los pasos anteriores y mantenernos firmes sin que nuestro estado de ánimo influya en nuestra conducción. El tiempo, la experiencia y estos consejos te harán ser un conductor ejemplar.